A diferencia de otros materiales, el vidrio puede romperse de forma repentina cuando recibe un impacto o una tensión fuerte. Cuidarlo es sencillo: evitar golpes y rayones, no pegarle nada encima y controlar la humedad, sobre todo en los espejos del baño.
Haga
- Evite que los vidrios reciban golpes, rayones o esfuerzos concentrados en un solo punto.
- Después de usar la ducha, ventile el baño abriendo puertas y ventanas: así sale el vapor y se acumula menos humedad sobre los espejos.
- Al limpiar los espejos, cuide que el agua o el producto de limpieza no lleguen a la parte de atrás.
- Si se va a hacer soldadura cerca de los vidrios, protéjalos bien para que no los dañen las partículas o las chispas.
- Revise los vidrios, las ventanas y los espejos con cuidado en la entrega y deje registrada en el acta cualquier observación.
Evite
- Pegar sobre los vidrios cintas adhesivas, adhesivos, pintura u otros materiales que puedan afectar su superficie.
- Dejar que el agua o los productos de limpieza lleguen a la parte posterior del espejo.
- Dejar los vidrios sin protección cuando haya trabajos de soldadura cerca.
La información de este sitio resume el Manual del Propietario. La versión vigente del manual es la publicada en los medios oficiales de B&G Construcciones S.A.S.
