Los muros se terminan con pañete, estuco y pintura, y ese trabajo se hace a mano, como en los sistemas tradicionales de construcción. Por eso es normal encontrar pequeñas ondulaciones, variaciones leves en lo plano de la superficie o diferencias sutiles de textura y apariencia. Con unos cuidados sencillos, los acabados se conservan en buen estado por mucho más tiempo.
Haga
- Limpie con un paño suave, limpio y ligeramente húmedo.
- Atienda a tiempo cualquier humedad, filtración o condensación, para que no permanezca sobre la superficie por mucho tiempo.
- Antes de perforar, abrir regatas o hacer instalaciones, verifique dónde están las redes eléctricas, hidráulicas, sanitarias u otras que puedan estar dentro del muro.
- Para colgar cuadros, repisas o muebles, use sistemas de fijación adecuados al tipo de muro y al peso del elemento.
- Si va a retocar la pintura, use productos compatibles con el acabado existente y siga las recomendaciones del fabricante.
- Pida asesoría técnica antes de cualquier intervención que cambie el sistema constructivo.
Evite
- Productos abrasivos o elementos que rayen o desprendan la pintura, el estuco o el acabado.
- Químicos fuertes, ácidos, solventes y cloro concentrado.
- Perforar, abrir regatas o demoler sin haber verificado antes las redes que pasan por el muro.
- Golpes, impactos o apoyar objetos pesados que puedan generar fisuras o desprendimientos.
- Derribar muros, hacer ampliaciones o perforaciones que puedan afectar elementos estructurales sin revisión y aprobación técnica previa.
La información de este sitio resume el Manual del Propietario. La versión vigente del manual es la publicada en los medios oficiales de B&G Construcciones S.A.S.
