Toda edificación se mueve y se ajusta con el tiempo, sin importar cómo esté construida. La temperatura, la humedad y el fraguado del concreto hacen que los materiales se contraigan, se dilaten o se asienten, y eso es normal cuando ocurre dentro de parámetros técnicos aceptables. Lo más común es ver fisuras superficiales en muros, losas o cielos rasos, microgrietas donde se encuentran materiales distintos (por ejemplo, concreto y mampostería), pequeñas separaciones en juntas constructivas, crujidos por cambios de temperatura y ajustes leves en puertas y ventanas durante los primeros meses. También pueden aparecer pequeñas fisuras propias del fraguado del concreto, que no afectan la estabilidad ni el desempeño estructural.
Haga
- Reporte por el canal oficial de posventa cualquier fisura que le genere inquietud, para que la evaluemos técnicamente.
- Si es una fisura menor o un ajuste de acabados, repórtelo preferiblemente entre los meses 10 y 12 después de la entrega.
- Si una fisura crece, cambia de forma notoria o afecta el funcionamiento de algo, repórtela de inmediato, sin esperar a ese período.
- Al reportar, indique en qué parte de la vivienda está y agregue fotos o videos si puede.
- Ventile los espacios y siga el mantenimiento preventivo del manual: ayuda a conservar los acabados.
Evite
- Resanar o reparar la fisura usted mismo o con terceros antes de la visita técnica.
- Pedir la revisión directamente al personal de obra.
- Hacer modificaciones o intervenciones estructurales sin asesoría técnica ni la aprobación de la administración o de B&G Construcciones, según el caso.
La información de este sitio resume el Manual del Propietario. La versión vigente del manual es la publicada en los medios oficiales de B&G Construcciones S.A.S.
